SANTIAGO, abril 16, 2018 (Xinhua) — Imagen del 11 de abril de 2018, de un estudiante trabajando en el proyecto “1,000 genomas”, en un laboratorio en las intalaciones del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO) de la Universidad de Chile, en Santiago, capital de Chile. Chile conocerá en detalle por primera vez la genética de sus habitantes gracias al proyecto “1,000 genomas”, a través del cual se busca secuenciar los genomas de 1,000 personas y de 1,000 especies vegetales, animales y microorganismos. Involucrados en el proyecto aseguraron que uno de los objetivos del plan es conocer si en Chile existe un mapa genético, con la finalidad de caracterizar las principales enfermedades que afectan al país. “El proyecto nace con la finalidad de entender cuál es el acervo genético de nuestro país. La naturaleza de nuestro país, aislado por un lado por el mar y, por el otro, por la cordillera”, dijo a Xinhua Christian González, director del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo de la Universidad de Chile. (Xinhua/Jorge Villegas)

Por Cristóbal Chávez Bravo

SANTIAGO, 16 abr (Xinhua) — Chile conocerá en detalle por primera vez la genética de sus habitantes gracias al proyecto “1.000 genomas”, a través del cual se busca secuenciar los genomas de 1.000 personas y de 1.000 especies vegetales, animales y microorganismos.

Involucrados en el proyecto aseguraron que uno de los objetivos del plan es conocer si en Chile existe un mapa genético, con la finalidad de caracterizar las principales enfermedades que afectan al país,

“El proyecto nace con la finalidad de entender cuál es el acervo genético de nuestro país. La naturaleza de nuestro país, aislado por un lado por el mar y, por el otro, por la cordillera”, dijo a Xinhua Christian González, director del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO) de la Universidad de Chile.

El académico detalló que una de las hipótesis a probar es determinar si en Chile existen marcas o firmas genéticas exclusivas.

“Evidentemente vamos a compartir la mayoría del genoma con el resto de los habitantes del planeta, pero es posible que una pequeña fracción de nuestros genomas nos haga distintos y eso es lo que pretendemos averiguar sobre este proyecto”, aseguró el experto.

La iniciativa “1000 genomas” es desarrollada además por el Centro de Regulación del Genoma (CRG), el Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas (ACCDiS), el Centro de Modelamiento Matemático (CMM), alojadas en la Universidad de Chile, y del Instituto Milenio de Biología Integrativa de Sistemas y Sintética (MIISSB), de la Universidad Católica.

Por primera vez se realiza un proyecto de esta envergadura en Chile, país pionero en América Latina en la materia.

González puntualizó que este proyecto tiene varios focos de interés, uno de ellos en términos de políticas públicas.

“La mayoría de las decisiones en políticas públicas de salud se basan en estudios relacionados en cortes de pacientes o de sujetos humanos del hemisferio norte, en Estados Unidos, en Europa, algunos en Asia”, explicó el director del GERO.

Sin embargo, conocer “cuánto nos parecemos y cuánto divergimos del resto de los habitantes del planeta nos va a llevar hacia el futuro a diseñar políticas que estén más enfocadas en las cosas que conciernen a nuestro país”, agregó.

Identificar la genética ayudará a caracterizar las principales enfermedades que afectan a los chilenos, aseguró a Xinhua el director de ACCDiS, Sergio Lavandero.

Los humanos comparten entre ellos el 99 por ciento de su información hereditaria; sin embargo, el 1 por ciento restante explica su diversidad, sus diferencias físicas y la susceptibilidad a ciertas dolencias, entre otras características.

Una de las particularidades de este estudio es que no sólo se analizarán especies humanas, sino también vegetales y animales características de Chile.

“En el fondo, el proyecto también busca conocer ese patrimonio que tenemos y que es nuestro y nos hace distintos”, precisó Lavandero.

El experto del Centro Avanzado de Enfermedades Crónicas citó como ejemplo las especies vegetales que crecen en el desierto de Atacama, el más árido del mundo, capaces de vivir en condiciones extremas, al igual que las especies del altiplano o las que viven en la Antártida.

“Es interesante entender cómo las distintas especies animales, vegetales y también microorganismos pueden lidiar con la adaptación de climas tan extremos como variaciones extremas en el norte, alta salinidad también en el norte, frío intenso en el sur, y por lo tanto, entender cómo los organismo se han adaptado a eso”, señaló González.

Uno de los atractivos de “1000 genomas” es que que cruza el trabajo conjunto de genetistas, matemáticos, biólogos, ingenieros y profesionales de diversas disciplinas.

En el resto del mundo hay experiencias relacionadas con la secuenciación de genomas, como en China, donde analizan el genoma de un millón de habitantes y de países de Europa como Francia y Reino Unido, que lanzaron recientemente programas para analizar a 100.000 personas.

Este plan ya fue lanzado y los expertos de los cinco centros prevén secuenciar a unas 100 personas en un año.

Fuente: Agencia Xinhuanet  http://spanish.xinhuanet.com/2018-04/17/c_137115816.htm